El pueblo que era su orgullo hoy está en manos ajenas, el rancho que veían como “intocable” terminó ardiendo, y da la impresión de que la cuna que él levantó con todo el poder su propia familia no supo defenderla cuando se vino la hora de la verdad.
El pueblo que era su orgullo hoy está en manos ajenas, el rancho que veían como “intocable” terminó ardiendo, y da la impresión de que la cuna que él levantó con todo el poder su propia familia no supo defenderla cuando se vino la hora de la verdad.